Personas tóxicas

 

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Se llama persona tóxica aquellas personas, que sin ser enfermos mentales, tienen una serie de alteraciones en su personalidad o forma de ser que les ocasionan serios problemas en sus relaciones interpersonales

Todo ser humano posee un rasgo tóxico, esto se debe a un área inmadura de la personalidad. Pero seguramente te ha pasado que cuando estás junto a ciertas personas te sientes decaído, sin energía. Estamos frente a personas tóxicas, si bien todos tenemos aspectos negativos procuramos mejorarlos y las personas tóxicas no los reconocen.

Dentro de este grupo de personas tóxicas encontramos diferentes clases:

  • El quejoso: Se lamenta todo el tiempo: “Su discurso le ata más al pasado y a la dificultad”. Es dependiente y espera a que el otro resuelva sus problemas. Tiene una mente cerrada, duda de todo y no tienen metas. La diferencia es que son seres tóxicos para sí mismos y para los demás.
  • Meteculpas: La culpa es uno de los sentimientos más paralizadores que hay, hace que nos detengamos en la búsqueda de nuestras metas. Este tipo de gente tóxica siempre traslada un mensaje: “No eres lo bastante bueno”, “tú me haces ser así” o “me sacas de quicio”.
  • Envidioso: Siempre trata de buscar aliados. Hablará con otros para envenenarlos porque su objetivo es boicotear cada uno de tus proyectos. El que calumnia, probablemente, no puede tener el mismo brillo que tú.
  • El chismoso: Hay un aforismo que dice “no todos repiten los chismes que oyen, algunos los mejoran”. Este tipo de persona difunde rumores de manera constante para menoscabar tu imagen. Los rumores tienden a simplificarse en una única idea para hacerla asimilable por la masa. Busca notoriedad y hacer
  • El descalificador: Su objetivo es controlar nuestra autoestima, hacernos sentir nada ante los demás para que él o ella pueda brillar y ser el centro de atención.
  • Agresivo verbal: Los gritos, las contestaciones agresivas y fuera de lugar son sus armas para hacer a la otra persona sentirse incapaz, débil e insegura. Su objetivo es despertar miedo a su alrededor para ser respetado.
  • El psicópata: Muestran una imagen que no se corresponde con su interior. Son tus ‘amigos’ mientras les sirves para conseguir sus propósitos. Una vez alcanzados te desechan y te tratan como si no te conocieran. Siempre se ofenden por todo. Hablan mal de todo el mundo. Son resentidos y amargados, y nadie puede sugerirles nada. Se muestran incapaces de detectar el sufrimiento humano.
  •  El neurótico: Tienen la necesidad de ser amados y aceptados, esté donde esté por lo que llamará constantemente la atención. Es una persona agresiva, inteligente, inhibida, egoísta, extremista, infantil, culpógena, vive angustiado y sobre todo es un excelente jugador.
  • El arrogante Soberbios, vanidosos y pedantes, los tóxicos de esta especie están convencidos de estar siempre en lo cierto y de tomar, sin margen de error, las mejores decisiones. Si no ganan, empatan. ¿Perder? Jamás. Siempre tienen preparada una respuesta, sobre cualquier tema, hasta el punto de memorizar grandes frases para soltarlas en el momento adecuado y parecer mejores que los demás. Desde luego, reciben las opiniones ajenas con suficiencia. ¿Estás realmente seguro? es su frase típica. Déspotas intelectuales, aman pontificar, y cualquier medio es bueno para mantener viva la atención de los otros, porque que nadie lo dude solo sus opiniones importan.
  • El victimista: Está seguro de que el mundo está en su contra, transpira negatividad por cada poro. Su resentimiento contra todo es tan intenso que contagia con su pesimismo a quien lo escucha. Aunque lo peor de sus dotes es una enorme habilidad para que los demás nos sintamos culpables de su situación desesperada.

¿Conoces a alguien con estas características?

Si este mensaje llegó a ti , tal vez ésta es la invitación que esperabas para que te plantees algun tipo de cambio en u vida, ya que saber lidiar con personas tóxicas de forma eficaz, no es fácil y es necesario enfocarse en lo que puede controlar y eliminar lo que no se puede.

 

Fuente:

– Stamateas B. (2011)
Gente Tóxica
1era edición Barcelona, España                  Editorial Vergara S.A.